
Paremos el mundo por un minuto. Tomemos la hipótesis de que a partir de ahora no hay más rapiñas, robos, hurtos, asesinatos. ¡Que alivio! dicen algunos.
Mientras tanto los políticos refunfuñan...y ahora ¿qué hacemos?
En Uruguay caen de un plumazo unos 150.000 puestos de trabajo. Las empresas de seguridad pierden sentido, las empresas vendedoras de seguros entran en default, la prensa no tiene ya a quien venderle sus minutos de propaganda en los informativos centrales. ¿Quién apostaría a un informativo donde solo se anuncie la cotización de la moneda, y no tenga una gota de sangre?
¿En donde trabajarán los desempleados de la SEGURIDAD?.
Los vendedores de cámaras ocultas en los comercios se las meten en el c...
Un número indeterminado de persoonas, pero seguramente importante, requerirá trabajo ya que el delito no existe y ese era su modo de vida.
La gente ya no tiene de qué hablar, solazándose de umn crimen muy sangriento
En fin...que la inseguridad también es negocio. Y para los políticos MUCHO MÁS.